El mercado del videoentretenimiento en España está atravesando una etapa de madurez muy particular, distinta a la de otros países europeos, combinando una televisión de pago todavía muy fuerte con un ecosistema de streaming —incluido el FAST con publicidad— cada vez más sofisticado.
Lejos de un escenario de sustitución total por el streaming, el informe Video Insights España de Futuresource Consulting dibuja un panorama híbrido en el que conviven modelos tradicionales y digitales con buena salud.
Un mercado que crece y se estabiliza
El gasto total de los consumidores en videoentretenimiento en España alcanzó los 5.100 millones de euros en 2025, lo que supone un crecimiento aproximado del 5% interanual y confirma la fortaleza del sector.
La televisión de pago se mantiene como la categoría de entretenimiento más importante por ingresos, marcando un contraste claro con otros mercados europeos donde el cable y el satélite llevan años en retroceso.
Rachel Mitchell, analista de Futuresource Consulting, destaca que España “no sigue los patrones de otros países” y que está marcando su propio ritmo. Mientras otros mercados caminan hacia un dominio casi absoluto del streaming, España apuesta por un equilibrio entre la televisión de pago y un ecosistema de plataformas con publicidad especialmente activo.
La televisión de pago se mantiene fuerte
La televisión de pago concentra cerca del 47% del gasto total en video en 2025, apoyada en tres pilares: derechos deportivos premium, paquetes multiservicio de los grandes operadores y una expansión masiva de la IPTV sobre fibra.
Actualmente, la IPTV representa más del 80% de los hogares con televisión de pago, mientras que la televisión por satélite ha quedado reducida a una presencia marginal.
Los operadores de telecomunicaciones siguen siendo clave en este modelo. Movistar Plus+ ha reforzado su posición gracias a paquetes vinculados a O2 y una cartera destacada de derechos deportivos, mientras que Orange impulsa ofertas convergentes de gama alta y Vodafone ha renovado su propuesta de entretenimiento tanto para clientes residenciales como para el sector hostelero.
Las previsiones apuntan a que los ingresos de la televisión de pago no se van a contraer a corto plazo. De hecho, Futuresource estima un crecimiento anual compuesto cercano al 4% hasta 2029, en claro contraste con mercados como Italia o Reino Unido, donde los ingresos de TV de pago sí están en descenso.
España, potencia europea en FAST y AVoD
En paralelo, España se está consolidando como uno de los mercados más dinámicos de Europa en consumo de streaming gratuito con publicidad (FAST y AVoD).
Aproximadamente tres de cada cuatro espectadores consumen este tipo de contenidos al menos una vez por semana, y alrededor del 60% afirma que ya no ve televisión lineal tradicional, el porcentaje de sustitución más alto entre los principales mercados europeos.
Plataformas como Pluto TV y Samsung TV Plus siguen ampliando de forma agresiva sus catálogos y ya superan los 100 canales temáticos cada una, cubriendo desde cine y series hasta noticias, entretenimiento y contenido factual. A esto se suma el impulso de Rakuten TV, que está reforzando su oferta FAST y sus acuerdos B2B con fabricantes y operadores.
Para Mitchell, este comportamiento refleja un usuario español cada vez más cómodo combinando distintos modelos. La audiencia mezcla sin problema suscripciones premium de televisión de pago con streaming gratuito con publicidad, creando patrones de consumo híbridos que sitúan a España por delante de otros mercados en la adopción de este modelo mixto.
El streaming por suscripción se enfría, pero sigue en el centro
El vídeo bajo suscripción (SVoD) continúa creciendo, aunque a un ritmo más moderado que en años anteriores. Futuresource estima que el gasto de los consumidores en SVoD alcanzará los 2.100 millones de euros en 2025, con el número de suscripciones subiendo hasta unos 21,3 millones, impulsadas por la combinación de varios servicios por hogar y el interés por producciones originales locales.
Netflix mantiene el liderazgo del mercado, seguida de Prime Video, Disney+ y HBO Max; juntas, estas cuatro plataformas concentran cerca del 87% de todas las suscripciones. La adopción creciente de planes con publicidad está frenando ligeramente el crecimiento de ingresos por usuario, pero, al mismo tiempo, abre la puerta a un público más amplio que busca tarifas más asequibles.
Cine y compra digital completan el ecosistema
El cine en salas también vive una recuperación progresiva dentro de este ecosistema diverso. Se espera que la taquilla en España crezca alrededor de un 7% en 2025, apoyada en una mejor oferta de grandes títulos de Hollywood y en el peso creciente del contenido local, que sigue encontrando hueco frente a las producciones internacionales.
El mercado transaccional digital (alquiler y compra online) aporta un crecimiento más discreto, pero estable. Su desarrollo se apoya en ventanas de estreno bien definidas y en el interés del público por opciones de acceso temprano a determinados títulos, lo que suma otra capa de monetización al conjunto del mercado.
Un futuro marcado por la elección, no por el reemplazo
De cara a los próximos años, Futuresource prevé que el mercado del vídeo en España supere los 6.300 millones de euros en 2029. Más allá de la cifra, lo relevante es el modelo: un equilibrio entre televisión de pago premium, consumo intensivo de FAST y un ecosistema rico de servicios globales y locales de streaming.