Cloudflare, una de las empresas líderes mundiales en infraestructura de Internet, está en el punto de mira por su connivencia y lucro económico con la distribución de contenido ilegal.
Es el caso de las retransmisiones piratas de fútbol en directo, en particular de la Serie A o LALIGA, pero también de otras competiciones y otros deportes.
Aunque conocida principalmente por sus servicios de seguridad web y mejora de rendimiento, Cloudflare ofrece una gama más amplia de herramientas, incluyendo servicios de CDN, hosting, y otros servicios como registro de nombres de dominios, DNS propio, web navigation recursive DNS y VPN y servicios de proxy para anonimizar.
En este sentido, los piratas que distribuyen contenido audiovisual ilegal se aprovechan de estos servicios, especialmente del proxy para anonimizar el servidor que aloja el contenido ilegal.
De manera que, progresivamente y debido a un efecto llamada por su inacción contra la piratería, se han convertido en un engranaje clave para las mafias existentes tras la piratería de eventos deportivos en directo.
Es decir, dada la relevancia de Cloudflare en la infraestructura online, el hecho de que las mafias utilicen sus servicios legales para emitir contenido ilegal es como si un ladrón de un banco usara el mismo furgón blindado del banco para el robo.
En este sentido, Cloudflare mezcla los sitios web piratas en direcciones IPs compartidas por multitud de dominios, incluyendo webs ilegales y webs legítimas, empleando a estos últimos como escudo digital, lo que imposibilita actuar de forma aislada sin la colaboración de dicho intermediario tecnológico.
Sólo Cloudflare puede tener una visión clara y total capacidad de maniobra de la actividad pirata que ocurre dentro de sus infraestructuras.
En países como Francia, Alemania, Italia, Portugal, Moldavia y Japón los titulares de los derechos audiovisuales han demandado a Cloudflare en los Tribunales por su ausencia de colaboración para erradicar el fraude audiovisual, obteniendo sentencias en contra de este intermediario tecnológico.
El hito más reciente ha tenido lugar en Italia, donde Cloudflare ha sido sancionado con más de 14 millones de euros por no desactivar el acceso a contenidos pirateados ni cumplir con la ley antipiratería que les obligaba a colaborar en el bloqueo de contenido ilegal, el famoso «Piracy Shield».
Pese a su volumen de negocio y las innumerables evidencias de piratería detectadas bajo sus infraestructuras -sólo LALIGA ha facilitado miles de notificaciones por contenido ilegal-, la reacción pública de su CEO, Matthew Prince, fue incendiaria en redes sociales.
Llegó a amenazar con retirar sus servicios para los clientes en Italia, entre ellos: Comité Olímpico Internacional (COI), por los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina; el Estado italiano, por las futuras oficinas y resto de inversiones previstas en suelo transalpino; e instituciones y usuarios italianos, en general.
Esta reacción de Cloudflare ha congregado la crítica unánime de algunos de los actores más relevantes de la industria del fútbol, como Serie A, World Leagues Association, European Leagues o SROC, entre otros, además de LALIGA.
Servicios que generan ingresos
¿Y cómo generan ingresos con la piratería? Es simple. Cloudflare cobra a sus clientes por el uso de su red, en particular a través de:
CDN (red de entrega de contenido), que actúa como intermediario entre el servidor y el usuario, acelerando la entrega del contenido.
Hosting, donde se aloja el vídeo.
Esto implica que, en escenarios como las retransmisiones ilegales de partidos de fútbol, cuanto mayor sea el número de espectadores conectados, mayor es el volumen de vídeo transmitido y, por lo tanto, más altas son las tarifas que cobra Cloudflare.
Además, aunque Cloudflare ofrece planes gratuitos, el pago por los servicios de CDN oscilan entre los 5 y los 50 dólares mensuales, dependiendo del volumen y tipo de contenido gestionado.
Un permanente aumento del tráfico online en España en horarios del fútbol
Las herramientas de análisis de tráfico muestran incrementos significativos de tráfico en la red de Cloudflare en España coincidiendo con los horarios de partidos de fútbol, especialmente aquellos de gran audiencia.
Y estos incrementos se repiten sistemáticamente con cada día de partidos de fútbol, a la misma hora del inicio, lo que refuerza el hecho contrastado de que sus servicios están siendo utilizados activamente para facilitar la distribución de este tipo de contenidos.
Una ecuación clara
El modelo de negocio se resume así:
Más visualizaciones ilegales.
Más tráfico distribuido a través de Cloudflare.
Más ingresos para la empresa.
De manera que la infraestructura de Cloudflare no solo se ha convertido en una herramienta indispensable para quienes retransmiten eventos deportivos de forma ilícita, sino también en una vía masiva de ingresos para la propia compañía. Por tanto, está lejos de ser un actor neutral en el proceso de la piratería.
Por ello, cada vez son más los intermediarios tecnológicos que se posicionan frontalmente contra la piratería. Es el caso de Akamai, otra empresa también norteamericana proveedora de servicios similares a los de Cloudflare, y cuyo CEO, Tom Leighton, contestó públicamente a su homólogo en Cloudflare tras las amenazas por la sanción recibida en Italia.
Sin ir más lejos, Akamai es uno de los intermediarios tecnológicos que forman parte del ecosistema de colaboradores de LALIGA contra la piratería. Entre otras empresas de talla mundial como Google, Amazon, Twitch, CDN77, Vercel y otras muchas, que también han dado un paso adelante para distanciarse de la que ahora mismo es la mayor amenaza para la sostenibilidad de la industria del deporte y el entretenimiento, además de para la integridad de los usuarios en internet.
Empresas con los mismos, o incluso menos, recursos tecnológicos que Cloudflare y que, sin embargo, sí cancelan las retransmisiones piratas de partidos en directo con el pertinente tiempo de reacción una vez son notificados del delito cometiéndose bajo su infraestructura.
Aquellos clientes de Cloudflare que puedan sufrir bloqueos en sus webs, pueden dirigirse al email afectadoscloudflare@laliga.es con el fin de hacer llegar a Cloudflare que el contenido ilegal alojado en la IP de su misma web no tiene su autorización.