Telefónica cerró el ejercicio de 2025 con uno de los resultados más negativos de su historia reciente, lastrado por la venta de casi todas sus filiales en América Latina y por el expediente de regulación de empleo (ERE) que supuso la salida de 5.042 trabajadores.
Aun así, la compañía mantiene sólidos avances en el mercado español, donde centra ahora gran parte de su estrategia de futuro.
En España, los ingresos alcanzaron los 13.012 millones de euros, un 1,7% más que el año anterior. También el resultado bruto de explotación (EBITDA), indicador clave de la salud financiera, subió ligeramente hasta 4.691 millones, lo que representa un incremento del 1,1%.
El nuevo Plan Estratégico 2026-2030 fija a España como pilar principal del grupo, junto al Reino Unido, Alemania y Brasil, y busca consolidar la presencia de la compañía en el mercado europeo.
En esa línea, Telefónica acaba de completar su primera gran operación de crecimiento en el continente tras asociarse con dos socios para adquirir la británica Netomnia por 2.294 millones de euros.
Pérdidas históricas en 2025
Entre enero y diciembre de 2025, Telefónica registró unas pérdidas netas de 4.318 millones de euros, provocadas por los costes extraordinarios del ERE (2.049 millones) y por las desinversiones en Latinoamérica (2.269 millones).
En concreto, las ventas de sus filiales en Argentina, Perú, Ecuador y Uruguay tuvieron un fuerte impacto en las cuentas, mientras que la salida de Colombia y Chile se contabilizará a lo largo de 2026.
Estas cifras suponen pérdidas muy superiores a las de 2024, cuando el grupo perdió 49 millones, y son las más elevadas desde 2002. Sin tener en cuenta los efectos extraordinarios, el beneficio neto ajustado de los negocios que permanecen en el grupo se situó en 2.122 millones de euros, un 7,9% menos que el año anterior.
La compañía también logró reducir su deuda en 1.400 millones, situándola en 26.824 millones de euros, mientras que los ingresos globales crecieron un 1,5%, hasta 35.120 millones.
Nuevo dividendo y turbulencias en Bolsa
Telefónica ha ratificado además su nueva política de dividendos, que ha generado cierta inestabilidad en los mercados. La compañía reducirá la retribución a los accionistas a 0,15 euros brutos por acción, la mitad del importe abonado en ejercicios previos. El pago se realizará en junio de 2027.
El presidente de Telefónica, Marc Murtra, ofrecerá este martes al mediodía una rueda de prensa para detallar los resultados y los próximos pasos del grupo.