El próximo 8 de marzo de cumple el centenario del nacimiento de Francisco Rabal, actor de temperamento indomable, voz profunda y mirada luminosa que arrebató el sentido de público, crítica y compañeros de profesión con una de las carreras más brillantes de la interpretación española.
FlixOlé conmemora esta ineludible efeméride cinematográfica con una colección especial que recorre su trayectoria e incorpora a su catálogo cinco estrenos protagonizados por Rabal.
De origen humilde, aquel joven de Águilas (Murcia) se empapó de la interpretación cuando ejercía de electricista en Estudios Chamartín. Bajo la dirección de Rafael Gil comenzó a forjar su presencia en pantalla, primero en dramas románticos y relatos de fe, pronto en personajes de mayor hondura.
Actor de raza, encarnó tanto al galán de época como al bandolero serrano; su compromiso social reflejó al inocente campesino que cautivó al mundo entero con su «¡Milana, bonita!» mientras que la inquietud cultural lo acercó a Goya.
Trabajó con cineastas de todas las corrientes y generaciones, desde José Luis Sáenz de Heredia a Luis Buñuel; también en el panorama internacional, formando parte del elenco de realizadores como Michelangelo Antonioni, Luchino Visconti, Claude Chabrol o William Friedkin.
FlixOlé propone un viaje por la filmografía de Rabal a través de una cuidada selección, compuesta por cerca de medio centenar de títulos, con la que entender y disfrutar de su evolución artística: desde su meteórico ascenso en el cine español a finales de los años 40 hasta los icónicos personajes a los que dio vida en su madurez interpretativa.
El ciclo, disponible a partir del viernes 6 de marzo, incluye cinco estrenos en la plataforma: Llanto por un bandido (Carlos Saura, Carlos Saura, 1964), Fra Diávolo (Giorgio Simonelli y Miguel Lluch, 1962), Trío de damas (Pedro Lazaga, 1960), Goya, historia de una soledad (Nino Quevedo, 1971) y El hombre que perdió su sombra (Alain Tanner, 1991).
De ‘El Tempranillo’ al genio atormentado de Goya
En una mezcla de rudeza y magnetismo, Paco Rabal desmontó el tópico romántico del bandolero en Llanto por un bandido, donde interpreta a uno de los forajidos más famosos del siglo XIX: ‘El Tempranillo’.
Lejos de la épica complaciente, el actor interpretó con intensidad un relato de rebeldía y dignidad frente al abuso de poder en un western andaluz que, de manera alegórica, abordaba la represión del régimen franquista. De hecho, la censura cercenó una parte del segundo largometraje dirigido por Carlos Saura.
Otro de los estrenos destacados del especial de Rabal en FlixOlé será Goya, historia de una soledad. El natural de Águilas encontró en el pintor aragonés un alter ego artístico: lo interpretó en varias ocasiones y confesó que aquel papel despertó en él una vocación plástica que lo llevó incluso a intercambiar cuadros con pintores amigos.
La película explora la dimensión íntima y desgarrada del creador, adentrándose en sus tinieblas y en la conexión entre arte, compromiso y soledad.
A ambas incorporaciones se sumarán Fra Diávolo, ambientada en la Italia ocupada por las tropas napoleónicas donde el intérprete brinda una versión más canallesca y humorística a su faceta de clásico galán; Trío de damas, comedia costumbrista en torno al matrimonio en la que Rabal hace las veces de marido abrumado por las distintas personalidades de su mujer; y El hombre que perdió su sombra, filme por el que obtuvo el premio a Mejor actor principal del Círculo de Escritores Cinematográficos (CEC) y en el Festival de Montreal.

Medio centenar de títulos de Paco Rabal
Desde sus comienzos como figurante hasta convertirse en uno de los rostros más importantes del cine europeo, Rabal levantó su carrera sobre personajes de fuerte arraigo popular.
En los años 50 consolidó su nombre con títulos como La guerra de Dios (Rafael Gil, 1953), donde su intensidad dramática lo confirmó como protagonista indiscutible; Hay un camino a la derecha (Francisco Rovira Beleta, 1953), propuesta cercana al neorrealismo con tintes de cine negro que le valió la Concha de Plata y lo situó entre los grandes; y Amanecer en puerta oscura (José Mª Forqué, 1957), cine de bandoleros con alegato social y un memorable final que reforzó el compromiso interpretativo del actor, quien recibió también por este papel la medalla del CEC.
La década siguiente amplió su dimensión artística, dentro y fuera de España, con Viridiana (Luis Buñuel, 1961), hito del audiovisual mundial y símbolo de ruptura; Noche de verano (Jorge Grau, 1962), donde interpretó a un cínico galán en un relato de matrimonios fracasados y líos burgueses al más puro estilo La dolce vita.
Tras unos años de vaivenes profesionales, sin títulos nacionales de gran peso, los 80 marcaron un renacer rotundo en la carrera de Rabal. Con Truhanes (Miguel Hermoso, 1983) recuperó el favor masivo del público en clave de esta comedia picaresca; su Azarías en Los santos inocentes (Mario Camus, 1984) le hizo alcanzar la cima interpretativa, obteniendo el galardón a (ex aequo) en Cannes; mientras que en Epílogo (Gonzalo Suárez, 1984) exploró registros más introspectivos. La televisión lo inmortalizó como el inolvidable protagonista de Juncal (Jaime de Armiñán, 1989), torero retirado que se transformó en icono popular.
En los 90 y el cambio de siglo reafirmó su libertad creativa en propuestas como Así en el cielo como en la tierra (José Luis Cuerda, 1995) y cerró el círculo vital encarnando de nuevo al pintor aragonés en Goya en Burdeos (Carlos Saura, 1999), un retrato crepuscular que funciona como despedida artística. Más de medio centenar de títulos reunidos ahora por FlixOlé componen el mapa de una trayectoria irrepetible y necesaria para entender el cine español.
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