Una amplia coalición de grupos audiovisuales y de radio europeos está ejerciendo presión sobre la Comisión Europea para que extienda el alcance de la Ley de Mercados Digitales (DMA, por sus siglas en inglés).
Y que lo haga a nuevos actores del ecosistema tecnológico: los sistemas operativos de televisores conectados y los asistentes de voz impulsados por inteligencia artificial.
Una carta dirigida a Teresa Ribera
Las principales asociaciones del sector —entre ellas la Unión Europea de Radiodifusión (UER), la Asociación de Televisión Comercial (ACT), la Asociación de Radios Europeas (AER), egta, Confindustria Radio Televisioni (CRTV), Televisión Comercial en Abierto (UTECA) y la Verband Österreichischer Privatsender (VOP)— han enviado una carta colectiva a Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva encargada de competencia.
Los miembros de la ACT incluyen a gigantes como Canal+, RTL Group, Mediaset, ITV, Paramount Global, NBCUniversal, Walt Disney, Warner Bros. Discovery, Sky y TF1, entre otros. Todos ellos coinciden en su preocupación ante el creciente control de las grandes plataformas tecnológicas sobre el acceso a contenidos audiovisuales en las pantallas conectadas.
El dominio de los sistemas operativos de televisión conectada
Los firmantes alertan de que el mercado europeo de televisores inteligentes (CTV) se ha concentrado en unas pocas manos.
Según un estudio de 2025, Android TV (Google) creció del 16% al 23% entre 2019 y 2024, mientras que Fire OS (Amazon) duplicó su cuota hasta el 12%. Por su parte, Tizen (Samsung) controla ya el 24%.
En conjunto, estos tres sistemas dominan más del 70% del mercado europeo, convirtiéndose en intermediarios esenciales para la distribución, el descubrimiento y la interoperabilidad de contenido audiovisual.
Las asociaciones denuncian que estas plataformas priorizan sus propios servicios y aplicaciones, relegando la visibilidad de canales lineales y ofertas públicas o independientes de vídeo bajo demanda.
Asistentes de voz y nuevas puertas de acceso
La preocupación de los radiodifusores va más allá de los televisores. Señalan que los asistentes de voz y sistemas basados en IA, como Alexa, Siri o herramientas emergentes como ChatGPT Tasks, actúan ya como guardianes de facto del acceso a los contenidos, tanto en teléfonos móviles y hogares conectados como en automóviles y dispositivos inteligentes.
Según la carta, estos servicios influyen directamente en la elección del usuario y la visibilidad de marca, sin estar sujetos todavía a las obligaciones de transparencia e interoperabilidad que impone la DMA. Los radiodifusores advierten que permitir esta situación consolidará posiciones dominantes difíciles de revertir en el futuro, reduciendo la competencia y limitando la libertad de elección de los consumidores europeos.

Peticiones concretas a la Comisión
Las asociaciones solicitan a Bruselas que se designe como “guardianes” (gatekeepers) a los principales proveedores de sistemas operativos de CTV y asistentes de voz, incluso cuando no alcancen los umbrales cuantitativos establecidos por la DMA (45 millones de usuarios mensuales y 75.000 millones de euros de capitalización), siempre que un análisis cualitativo del mercado lo justifique.
También proponen una revisión más amplia y tecnológicamente neutral de la definición de “usuarios empresariales” dentro de la normativa, para incluir a todos los creadores y distribuidores de contenido que dependan de estas plataformas para llegar al público.
La Ley de Mercados Digitales, en vigor desde 2023, ya impone obligaciones estrictas a los gigantes de Internet —incluyendo motores de búsqueda, redes sociales y tiendas de aplicaciones— con el fin de promover la competencia y restringir prácticas abusivas.
La respuesta de Bruselas y lo que está en juego
La Comisión Europea ha confirmado la recepción de la carta y su análisis en curso. Este movimiento llega en un momento clave de revisión y aplicación de la DMA, tras las consultas celebradas a lo largo de 2025 en las que ya se advirtieron riesgos similares en el terreno de la televisión conectada.
De momento, Google, Amazon, Apple y Samsung han evitado hacer comentarios públicos, aunque el creciente escrutinio regulatorio sugiere que el espacio audiovisual digital europeo está a las puertas de una nueva etapa: una en la que la neutralidad de acceso a contenidos podría convertirse en el próximo gran campo de batalla.
