Masorange —la compañía resultante de la fusión entre Orange y MásMóvil y ahora controlada al 100% por el grupo francés Orange— ha comenzado este mes de marzo el proceso de apagado de su red móvil 3G en España.
Eeta medida marca el inicio de una nueva etapa de modernización tecnológica en la infraestructura de la operadora.
El plan se pone en marcha en las localidades de Zamora y Roquetas de Mar (Almería), donde la desconexión del 3G servirá como banco de pruebas para detectar posibles incidencias antes de ampliar el apagado a otras tres ciudades.
Una vez validado el proceso, Masorange prevé extender la retirada progresiva del 3G al resto del territorio nacional a lo largo de 2026 y 2027, según avanza Expansión.
Más espectro para 4G y 5G
Actualmente, Masorange utiliza las bandas de 900 MHz y 2.100 MHz para su red 3G. Tras el cese de esta tecnología, dichas frecuencias se reasignarán a los servicios 4G y 5G, que ya concentran la gran mayoría del tráfico de voz y datos en España.
El 3G, lanzado comercialmente en el país a partir de 2003, ha perdido casi toda su relevancia en los últimos años. Según los últimos datos publicados por la CNMC, correspondientes al tercer trimestre de 2025, las redes 2G y 3G apenas representan el 1,75% del tráfico total, frente al 78% del 4G y el 20% del 5G.
Tres años antes, en 2022, estas tecnologías más antiguas aún suponían el 7,1% del tráfico.
Un apagado progresivo
Mientras que el fin del 3G avanza a buen ritmo, el cierre de la red 2G será más pausado. Esta tecnología aún da soporte a servicios críticos como conexiones M2M (máquina a máquina), entre ellas las de millones de ascensores y sistemas industriales que dependen de esa red por su estabilidad y compatibilidad.
Vodafone y Telefónica, los precursores
Masorange se suma así a un proceso ya iniciado por el resto del sector. Vodafone España fue la primera en completar el apagado del 3G, hace más de dos años, bajo la dirección del grupo británico Zegona.
Por su parte, Telefónica comenzó su transición en 2023, desmantelando primero la banda de 2.100 MHz —ya transformada a servicios 4G y 5G— y planea culminar la migración de la banda de 900 MHz durante 2026 y 2027.
Beneficios técnicos y medioambientales
El cierre del 3G afectará solo a un número reducido de terminales muy antiguos, ya que la mayoría de los smartphones actuales son compatibles con 4G y 5G desde hace más de una década.
Además de reforzar la cobertura y la capacidad de las redes más modernas, el apagado permitirá a Masorange reducir costes operativos y consumo energético, al prescindir de una infraestructura obsoleta que resulta mucho menos eficiente que las tecnologías actuales.