UTECA, la asociación que agrupa a las principales cadenas de televisión privadas de España, ha iniciado acciones legales contra RTVE por su estrategia de ventas publicitarias ligadas al Mundial de la FIFA 2026.
La disputa se ha intensificado unas siete semanas antes del inicio del torneo, convirtiéndose en el último episodio de un pulso cada vez más abierto entre las emisoras privadas y la corporación pública.
Qué exige UTECA a RTVE
UTECA ha solicitado medidas cautelares urgentes ante el Juzgado de lo Mercantil de Madrid para obligar a RTVE a dejar de vender espacios publicitarios a marcas que no sean patrocinadoras oficiales del Mundial de 2026 y a suspender los contratos publicitarios ya firmados en ese contexto.
La asociación argumenta que la política de venta de anuncios sin límites supone una práctica ilegal y de competencia desleal, que causa un “daño irreparable” a las televisiones privadas, cuya principal fuente de ingresos son precisamente los ingresos publicitarios.
La respuesta de RTVE
La corporación pública rechaza las acusaciones y defiende que sus derechos de transmisión del Mundial le permiten desarrollar actividades comerciales y publicitarias vinculadas a la cobertura de los partidos.
RTVE sostiene que su estrategia se ajusta a la legislación española y a la normativa de la CNMC, reivindicando su derecho a monetizar la exclusividad deportiva que detenta. Además, la dirección de RTVE, liderada por José Pablo López, ha amenazado con emprender acciones legales propias si considera que continua siendo objeto de acusaciones que dañan su reputación.

Un conflicto dentro de una guerra más amplia
El litigio por la publicidad del Mundial 2026 encaja en una serie de enfrentamientos recientes entre RTVE y las televisiones privadas. Hace apenas unos días, la CNMC desestimó una denuncia de UTECA contra La Revuelta, programa de David Broncano en La 1, por presunta publicidad encubierta, al considerar que el espacio debía tratarse como contenido eminentemente cultural.
Ese fallo ha acentuado las tensiones entre ambas partes, que ahora se trasladan de forma directa al terreno judicial por la disputa publicitaria del Mundial.
