Las autoridades turcas han intervenido este miércoles Halk TV, uno de los canales de noticias más vistos del país y una de las principales voces críticas con el Gobierno.
La policía irrumpió de madrugada en su sede de Estambul, suspendió las emisiones en directo e impidió el acceso de los trabajadores, mientras un administrador designado por el Estado asumía el control de la emisora.
Redada y corte de emisiones
La operación comenzó hacia las 5:15 hora local —4:15 en España peninsular—, aunque otras crónicas sitúan el despliegue policial alrededor de las 6:00. Los agentes cerraron la calle donde se encuentra el edificio, registraron las instalaciones y obligaron a interrumpir la emisión, que fue sustituida por contenido de reposición.
Halk TV denunció que cientos de policías entraron en el edificio y que no se permitía el acceso al personal durante el registro. La Fiscalía de Estambul confirmó posteriormente que había designado al Fondo de Seguro de Depósitos de Ahorro (TMSF) como administrador de las empresas vinculadas al presidente del canal, Cafer Mahiroğlu.
La versión de la Fiscalía
Según la Fiscalía de Estambul, la intervención responde a una investigación por presunto soborno, manipulación de licitaciones y blanqueo de dinero relacionada con Cafer Mahiroğlu y empresas en las que participa o que administra.
La Fiscalía emitió órdenes de detención contra 17 personas, entre ellas Mahiroğlu; 11 fueron detenidas durante las redadas del miércoles. Las autoridades no han hecho públicas las identidades de todos los investigados.
Mahiroğlu, que reside en el extranjero, rechaza las acusaciones y califica la toma de control de la cadena de políticamente motivada.
La oposición habla de represión
El líder del principal partido opositor, Özgür Özel, vinculó la operación con el inicio de la defensa de Ekrem İmamoğlu, alcalde de Estambul y principal rival presidencial del presidente Recep Tayyip Erdogan. “Hacer redadas de madrugada en un canal de televisión para intervenirlo es algo propio de dictadores”, escribió Özel en X.
İmamoğlu comenzó este miércoles a presentar su defensa en un juicio por presunta corrupción que se prolongará durante cuatro días. La Fiscalía solicita penas de entre 828 y 2.352 años de prisión; el alcalde fue detenido el 19 de marzo de 2025 y permanece encarcelado desde entonces.
El alcalde encabeza una macrocausa con 436 procesados, 53 de ellos en prisión preventiva. Tanto İmamoğlu como la oposición habían pedido que las audiencias se retransmitieran en directo, una petición que fue rechazada.

Un canal crítico bajo presión
Fundado en 2005 y cercano a la oposición socialdemócrata, Halk TV se había convertido en uno de los principales medios de información crítica con el Gobierno turco. La cadena acumulaba multas administrativas y suspensiones temporales de programas, frecuentemente vinculadas a declaraciones de entrevistados que las autoridades consideraban una “falta de respeto”.
La oposición considera que la intervención forma parte de una ofensiva más amplia contra medios, alcaldes y dirigentes opositores. En las municipales de 2024, los socialdemócratas superaron al AKP de Erdogan en voto nacional por primera vez desde que este llegó al poder en 2002.
Organizaciones de defensa de la libertad de prensa y políticos opositores han condenado la operación, mientras simpatizantes se concentraron frente a la sede para apoyar a los periodistas del canal.
