Arqiva, principal operador de infraestructuras de difusión y comunicaciones del Reino Unido, ha presentado su respuesta al Libro Verde del Gobierno británico sobre el futuro de la distribución televisiva, defendiendo una transición gradual que permita mantener la televisión digital terrestre (TDT) hasta 2044.
La compañía considera que este calendario permitiría modernizar la distribución televisiva sin poner en riesgo el acceso universal a los servicios de televisión en abierto. Su propuesta llega en pleno debate sobre el futuro de la plataforma terrestre británica, conocida comercialmente como Freeview, ante el crecimiento de la televisión por Internet y los servicios de streaming.
El Libro Verde del Gobierno contempla actualmente dos posibles escenarios para el futuro de la TDT: mantenerla hasta mediados de la década de 2040 o avanzar hacia un apagado acelerado en 2034. Por el momento, no existe una decisión definitiva sobre cuál de las dos opciones adoptará el Reino Unido.
Arqiva apuesta por una transición hasta 2044
La propuesta de Arqiva plantea una transición gestionada y progresiva hacia la televisión distribuida a través de Internet. La compañía sostiene que este proceso debe permitir que los espectadores puedan adaptarse gradualmente al cambio, al mismo tiempo que se mantienen las ventajas de la distribución terrestre.
Según la compañía, su propuesta está completamente presupuestada y permitiría mantener el acceso universal a la televisión pública sin trasladar costes adicionales a los hogares. También asegura que el modelo podría reducir los costes de transmisión de los operadores de televisión hasta un 50%.
Otro de los objetivos sería reducir el consumo energético asociado a las redes de transmisión en torno a un 40%, mientras que parte del espectro utilizado actualmente por la TDT podría quedar disponible para otros usos a partir de 2034.

Más de cuatro millones de hogares siguen dependiendo de la TDT
El debate adquiere especial importancia porque, pese al crecimiento de las plataformas de streaming y de la televisión conectada, la TDT continúa teniendo un papel relevante en Reino Unido.
El propio Gobierno británico señala que más de cuatro millones de hogares todavía utilizan la televisión digital terrestre. Al mismo tiempo, reconoce que el consumo está desplazándose progresivamente hacia servicios distribuidos mediante Internet y dispositivos conectados.
Para Arqiva, este cambio no implica necesariamente que la red terrestre deba desaparecer rápidamente. La compañía sostiene que la infraestructura de difusión ofrece además una característica que considera estratégica: puede llegar a prácticamente toda la población sin depender de las conexiones individuales de banda ancha o de las redes móviles.
El apagón de 2034 plantea más interrogantes
Arqiva advierte de que una retirada acelerada de la TDT podría generar dificultades para los millones de espectadores que todavía dependen de Freeview.
La compañía también señala posibles efectos sobre la capacidad de otras infraestructuras de comunicaciones y sobre servicios que comparten determinados elementos de las redes de difusión. Entre ellos se encuentran servicios de radio y otras comunicaciones utilizadas por organismos públicos, operadores de telecomunicaciones, sistemas de transporte y empresas de servicios esenciales.
El Gobierno británico reconoce igualmente que parte de la infraestructura de difusión terrestre tiene una función más amplia que la distribución televisiva y que determinados elementos forman parte de las infraestructuras críticas del país.
El futuro de la televisión será híbrido
El debate británico no enfrenta simplemente a la TDT con Internet. El escenario que se está configurando combina televisión terrestre, IPTV, satélite y cable, mientras los espectadores utilizan cada vez más televisores conectados y otros dispositivos para acceder a contenidos.
En este contexto, Arqiva defiende una transición que permita aprovechar las nuevas posibilidades de la distribución por Internet sin eliminar demasiado pronto una infraestructura que todavía proporciona cobertura universal y capacidad de difusión masiva.
La compañía considera que mantener la TDT hasta 2044 ofrecería tiempo suficiente para que los espectadores, las cadenas y el conjunto de la industria puedan completar la transición de forma progresiva.
El Gobierno británico tiene previsto decidir el rumbo definitivo de la distribución televisiva después del proceso de consulta. La decisión determinará durante los próximos años qué papel tendrá Freeview frente al avance de la televisión por Internet en Reino Unido.
