La piratería audiovisual sigue siendo hoy por hoy la principal amenaza para la industria del deporte y el entretenimiento.
Una lacra global compleja, en constante evolución y que solo puede frenarse mediante la acción coordinada de todos los agentes del sector. LALIGA, con más de una década de experiencia en la lucha contra el fraude audiovisual, lo ha reiterado en numerosas ocasiones y, hoy, refuerza su estrategia ampliando alianzas con empresas tecnológicas clave en la cadena de intermediación de los contenidos pirateados.
Desde hace meses, la patronal del fútbol español ha establecido colaboraciones estratégicas con compañías como Twitch, Akamai Technologies, CDN77, Vercel, Scaleway o Gcore.
A esa lista se han ido sumando, progresivamente, otras empresas de reconocido peso tecnológico, como Google, YouTube, Amazon Web Services (AWS), Worldstream, Datacamp, Hetzner, Netlify, CacheFly, Blazing Fast, One Provider, Pure Voltage, Dedimax, GT Host y, hace tan solo unas semanas, Fastly. El resultado es un amplio ecosistema de empresas que se posicionan frontalmente contra la piratería audiovisual, rechazando este modelo ilícito de negocio.
La tendencia global en la industria es mirar hacia los intermediarios tecnológicos, partiendo de la evidencia de que, entre el robo de la señal de un partido de fútbol y su llegada al usuario final, intervienen diversos servicios de alta prestación que, en principio, son legales: servidores, proveedores de internet, redes sociales, servicios cloud, CDNs, registradores de dominio, tiendas de aplicaciones o buscadores. LALIGA insiste en que la responsabilidad de todos ellos es ineludible en el combate contra la piratería.
A modo de ejemplo, Italia ha regulado por ley la responsabilidad de los intermediarios tecnológicos, mientras que en Francia ya existen resoluciones judiciales contra VPN y buscadores de internet, y también en España. Además, en países como Francia, Italia, Alemania, Japón o Moldavia se han dictado sentencias contra Cloudflare por su inacción frente a la piratería audiovisual.
A diferencia de Cloudflare, que se ha negado en múltiples ocasiones a colaborar con LALIGA y ha sido citado a declarar como investigado en la querella que LALIGA y Telefónica Audiovisual Digital han presentado, el ecosistema de colaboradores de la patronal española crece cada día.
Incluye intermediarios que participan en distintas fases del proceso de fraude audiovisual, situados en diferentes países, con capacidad y cuota de mercado muy diversas, pero con un punto en común: se posicionan junto a LALIGA contra la piratería, reafirmando día a día su compromiso con la protección de la propiedad intelectual, la legislación vigente y el interés de sus clientes y usuarios.

Estas alianzas demuestran que es posible alcanzar un entendimiento efectivo, donde el combate a la piratería sea lo más preciso, rápido y ágil posible. El objetivo es minimizar los daños para los consumidores legítimos y garantizar que la eliminación de señales pirateadas se produzca en el mismo tiempo que exige un deporte de retransmisión en directo.
La estrategia global antipiratería de LALIGA, liderada por su equipo de protección de contenido y lucha contra el fraude audiovisual, se articula en varios pilares: sensibilización de actores del deporte y del entretenimiento y de la sociedad en general, colaboración institucional, acción judicial y desarrollo de soluciones tecnológicas avanzadas.
Todo ello, con una prioridad compartida: proteger los derechos de transmisión y el futuro del deporte y el entretenimiento en formato audiovisual.
