Un nuevo estudio pone el foco en la invisible parte oscura del streaming deportivo en España. La consultora AVC Audiovisual Compliance, responsable del sello de calidad Audiovisual Compliance, acaba de publicar su informe “Plataformas de deporte: ¿Cumplen con la normativa audiovisual?”, que analiza el entorno regulador de 65 plataformas de streaming dedicadas al deporte con sede en España.
Los resultados son contundentes: ninguna de las plataformas examinadas se salva de tener deficiencias en su cumplimiento de la normativa vigente.
Ninguna plataforma cumple íntegramente la Ley de Comunicación Audiovisual
Entre las principales conclusiones destaca una en especial: nada menos que el 100% de las plataformas analizadas presenta incumplimientos sancionables de la Ley General de Comunicación Audiovisual (LGCA). No hay una sola que respete la norma de forma cabal, y muchas incluso se suman a infracciones de la Ley de Cine y de la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información (LSSI).
AVC Audiovisual Compliance también señala que, en muchos casos, la protección de menores en los contenidos de deporte bajo demanda es insuficiente: ni la información, ni los sistemas de clasificación ni las barreras técnicas responden al mínimo exigible por la normativa vigente.
Deficiencias en régimen fiscal y en privacidad
Más allá de la regulación estrictamente audiovisual, el informe pone de relieve un mal extendido entre tantas plataformas: la incorrección o inadecuación en la identificación fiscal y la gestión de datos.
Según el análisis, solo de forma parcial se aplica correctamente la LSSI, y muchos operadores siguen empleando el obsoleto concepto de CIF en lugar del NIF actualizado, lo que genera inseguridad jurídica y dificultades de trazabilidad.
Asimismo, el aviso de cookies y la transparencia informativa sobre tratamiento de datos se presentan de manera incompleta o confusa, incumpliendo así parte de la normativa de protección de datos y servicios digitales.

Deportes: ¿plataformas o arpilleras piratas?
Otro punto clave del estudio es el papel que desempeñan estas plataformas en la descarga y distribución de contenidos pirateados. AVC detecta que una buena parte de las 65 plataformas analizadas no establecen barreras suficientemente contundentes para frenar la difusión de contenidos deportivos descargados y compartidos ilegalmente.
En algunos casos, la línea entre servicio de streaming y ecosistema de reescalamiento de señales se difumina hasta volverse muy borrosa.
El resultado es un mercado en el que la competencia desleal y la piratería estructural conviven con modelos que, al menos en el plano formal, parecen legales, generando confusión tanto para el consumidor como para la propia Administración.
Un patrón de incumplimiento extendido
Este informe de plataformas de deporte se enmarca en una serie de análisis previos de la misma consultora, centrados en plataformas gratuitas de cine y series, OTT autonómicas y servicios de streaming en el País Vasco, y el patrón de resultado se repite: alta heterogeneidad, baja madurez reglamentaria y cero soluciones perfectas.
En todos los informes se observa que ninguna plataforma cumple íntegramente la normativa, lo que apunta a la necesidad de una capacitación sectorial urgente y de una vigilancia administrativa más activa.
